Portugal, España, Dubái y Costa Rica encabezan la lista de destinos que atraen a estadounidenses con alto patrimonio en busca de estabilidad, menor costo de vida y ventajas fiscales
Mientras el costo de vida continúa aumentando en Estados Unidos y persisten las tensiones políticas y sociales, un número creciente de estadounidenses con altos ingresos está optando por trasladar su residencia a otros países.
Lo que hace algunos años parecía una tendencia limitada a multimillonarios y grandes inversionistas, hoy se extiende a familias con patrimonios cercanos al millón de dólares que buscan mejores condiciones para vivir, trabajar de forma remota o planificar su retiro.
De acuerdo con información recopilada por Yahoo Finance y la firma internacional Henley & Partners, la industria global de migración patrimonial supera los 40.000 millones de dólares y continúa creciendo a medida que más personas buscan alternativas fuera de Estados Unidos.
Un récord de millonarios que cambian de país
El Informe sobre la Migración de Patrimonio Privado de Henley & Partners proyecta que alrededor de 142.000 millonarios cambiarán de residencia durante 2025, la cifra más alta registrada hasta la fecha.
Aunque Estados Unidos sigue siendo uno de los países que más riqueza atrae, también enfrenta una creciente salida de empresarios, inversionistas y profesionales que buscan reducir costos, proteger su patrimonio o mejorar su calidad de vida.
Entre las razones más frecuentes aparecen:
- El alto costo de la vivienda.
- Los elevados gastos médicos.
- La carga tributaria en algunos estados.
- La polarización política.
- La preocupación por la seguridad pública.
Para muchos de ellos, la prioridad ya no es únicamente dónde generar riqueza, sino dónde disfrutarla.
Los destinos favoritos de quienes dejan Estados Unidos
Según asesores especializados en movilidad internacional, los países que más interés despiertan entre los estadounidenses con alto patrimonio son:
Portugal. Se mantiene como uno de los destinos más buscados gracias a su clima agradable, acceso a servicios de salud y programas de residencia para inversionistas.
España. La conexión cultural y lingüística la convierte en una opción especialmente atractiva para hispanos. Además, cuenta con alternativas para trabajadores remotos y grandes inversionistas.
Dubái. La ciudad de los Emiratos Árabes Unidos ofrece uno de los entornos fiscales más favorables del mundo, sin impuesto sobre la renta personal y con amplias oportunidades de negocios.
Grecia y Malta. Ambos países continúan atrayendo inversionistas mediante programas de residencia vinculados a la compra de propiedades o inversiones financieras.
Costa Rica. Se ha convertido en uno de los destinos más populares para jubilados estadounidenses y puertorriqueños gracias a su estabilidad política, cercanía geográfica, clima tropical y costos de vida generalmente más bajos que los de muchas ciudades estadounidenses.
Algunos expertos también señalan que países latinoamericanos como Colombia y Uruguay están ganando visibilidad entre trabajadores remotos y jubilados, aunque todavía se encuentran por detrás de Costa Rica en cuanto a recepción de residentes estadounidenses.
¿Cuánto dinero se necesita para mudarse?
Los programas de residencia por inversión exigen recursos importantes.
Entre los requisitos más comunes se encuentran:
- Portugal: inversiones desde 500.000 euros.
- España: desde 1 millón de euros en instrumentos financieros.
- Grecia: compra de propiedades desde 250.000 euros en algunas regiones.
- Dubái: inversiones inmobiliarias cercanas a los 545.000 dólares.
- Malta: programas que pueden superar los 700.000 euros.
Los especialistas recomiendan contar con un patrimonio líquido de entre 1,5 y 2 millones de dólares para cubrir inversiones, gastos legales, mudanza y adaptación al nuevo país.
¿Qué significa esta tendencia para los hispanos en Estados Unidos?
Aunque estos programas están dirigidos principalmente a personas de alto patrimonio, el fenómeno refleja un cambio más amplio en la forma en que muchos estadounidenses evalúan su futuro.
Para las familias hispanas, especialmente aquellas con doble ciudadanía o vínculos familiares en América Latina o Europa, el panorama internacional ofrece cada vez más posibilidades para estudiar, trabajar o retirarse fuera de Estados Unidos.
Países como España, Costa Rica e incluso algunas naciones latinoamericanas se han convertido en opciones que antes parecían lejanas y que hoy forman parte de las conversaciones sobre calidad de vida, seguridad económica y planificación del retiro.
Más que impuestos: una búsqueda de estabilidad
Los expertos coinciden en que la decisión de mudarse rara vez responde a una sola razón.
Además de las ventajas fiscales, quienes optan por vivir fuera de Estados Unidos suelen valorar factores como la tranquilidad, el acceso a servicios de salud, la seguridad, el clima y la posibilidad de disfrutar una mejor calidad de vida con menos gastos.
Como resumió un asesor de Henley & Partners citado por medios financieros: la pregunta que muchos clientes se hacen hoy ya no es dónde trabajar, sino dónde quieren vivir los próximos veinte años.
Para una comunidad hispana que históricamente ha visto en Estados Unidos una tierra de oportunidades, esta tendencia abre una reflexión importante: en un mundo cada vez más conectado, las opciones para construir una vida cómoda y segura ya no se limitan a un solo país.






