Una nueva revisión científica señala que consumir hasta 400 miligramos diarios de cafeína no tendría efectos cardiovasculares negativos en la mayoría de los adultos, aunque los especialistas advierten que la respuesta puede variar de una persona a otra.
Para millones de personas, comenzar el día sin una taza de café resulta casi impensable. Durante años, sin embargo, una pregunta ha acompañado a quienes disfrutan esta bebida con frecuencia: ¿cuánto café es demasiado para el corazón?
Una nueva revisión publicada en la revista científica Circulation aporta datos que pueden llevar cierta tranquilidad a los consumidores. El trabajo señala que una ingesta de hasta 400 miligramos de cafeína al día, cantidad que suele compararse con un máximo aproximado de cinco tazas de café, puede ser segura para la salud cardiovascular en adultos.
Esto no significa que todas las personas deban tomar cinco tazas ni que esa cantidad sea adecuada para cada individuo. El contenido de cafeína cambia considerablemente según el tamaño de la taza, el tipo de grano y la manera en que se prepara el café.
Además, cada organismo responde de forma diferente.
La cafeína tiene un efecto estimulante y puede provocar aumentos temporales de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca. También puede aumentar el estado de alerta. La edad, la genética, el metabolismo y la tolerancia de cada persona influyen en la intensidad y duración de esos efectos.
Gregory Marcus, investigador de la Universidad de California y primer autor del trabajo, explicó que los hallazgos respaldan la seguridad de cantidades moderadas de cafeína, pero establecen una diferencia importante entre beber café y consumir dosis muy altas mediante otros productos.
El café también podría aportar beneficios
Los investigadores encontraron que el consumo habitual de café se ha relacionado en diferentes estudios con un menor riesgo de algunas enfermedades cardiovasculares. También existen investigaciones que lo asocian con menor riesgo de diabetes tipo 2.
Parte de estos posibles beneficios podría estar relacionada con sustancias presentes naturalmente en el café que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Los autores, sin embargo, ponen una condición importante. Los posibles beneficios no necesariamente se mantienen cuando una taza de café termina convertida en una bebida cargada de azúcar, cremas, jarabes y otros ingredientes.
También es importante diferenciar una taza de café de una bebida energética.
Estas últimas pueden contener altas concentraciones de cafeína y otros estimulantes. Según los investigadores, consumir grandes cantidades puede elevar el riesgo de presión arterial alta y provocar alteraciones del ritmo cardíaco.
Cinco tazas no son una meta
El mensaje tampoco debe interpretarse como una invitación a aumentar el consumo diario. Una persona que normalmente bebe una o dos tazas no necesita llegar a cinco para obtener beneficios.
Hay personas especialmente sensibles a la cafeína que pueden experimentar palpitaciones, nerviosismo, temblores o problemas para dormir incluso con cantidades menores.
El embarazo también requiere consideraciones diferentes. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) señala que 400 miligramos diarios es una cantidad que generalmente no se asocia con efectos negativos en adultos sanos, pero recomienda consultar con un profesional de la salud durante el embarazo, la lactancia o cuando existen enfermedades o medicamentos que puedan aumentar la sensibilidad a la cafeína.
La conclusión, por ahora, es más sencilla que contar tazas. Para la mayoría de los adultos sanos, disfrutar del café con moderación puede formar parte de la rutina sin convertirse automáticamente en una amenaza para el corazón.
La clave está en conocer cuánto se consume realmente, prestar atención a cómo responde el cuerpo y recordar que una taza de café y una bebida energética con altas dosis de estimulantes no son lo mismo.






