
AUTOR
Jinnerva Miranda Polanco
Patóloga del Habla-Lenguaje
Directora de Sensory Brain LLC
Especial para Alianza por la Salud
Imagina querer decir “silla” y que salga un sonido confuso. O estar leyendo un libro y no poder entenderlo. Eso es vivir con afasia, un trastorno del lenguaje que puede transformar la vida diaria profundamente.
La afasia no afecta la inteligencia ni la personalidad, pero sí interfiere con la capacidad de comunicarse. Puede aparecer de forma repentina o gradual. Usualmente es causada luego de un accidente cerebrovascular (ACV), un traumatismo o una enfermedad neurológica. Aunque es más común en adultos, puede afectar a personas de cualquier edad.
Según la Asociación Americana de Patólogos del Habla-Lenguaje y Audiología, la afasia es un trastorno a consecuencia de una lesión en las partes del cerebro responsables del lenguaje, y puede causar problemas con cualquiera o todas las siguientes destrezas: la expresión, la comprensión, la lectura y la escritura.
El entorno familiar juega un papel clave en el progreso de la persona. ¿Cómo puedes ayudar a tu familiar con afasia?
- – Habla despacio y con frases cortas.
- – No le ayudes a terminar la frase.
- – Usa gestos y expresiones faciales.
- – Sé paciente. La comunicación puede ser frustrante para ambos.
Hay varios tipos de afasia. Todo dependerá de cuál área del cerebro se vio afectada y qué características está presentando la persona.
Según el National Institute of Neurological Disorders and Stroke (2013), los patólogos del habla-lenguaje (PHL) ayudan a los sobrevivientes de un ataque cerebral con afasia a reaprender cómo usar el lenguaje o a desarrollar medios alternativos de comunicación.
¿Existe tratamiento?
Sí, existe tratamiento. Luego de que un patólogo del habla-lenguaje evalúe al paciente, se ofrece terapia del lenguaje.
El tiempo que transcurre entre el inicio de los síntomas, el diagnóstico y el comienzo del tratamiento para los pacientes con derrame cerebral es crítico. Tan crítico que, por cada minuto que pasa sin atención médica, se pierden dos millones de neuronas y aumenta exponencialmente la posibilidad de quedar con daño permanente (El Nuevo Día, Ivelisse Rivera Quiñones, 24 de mayo de 2015).
El principal objetivo de la rehabilitación es lograr, mediante diferentes técnicas, el diagnóstico y tratamiento en las personas afectadas o en riesgo de presentar deficiencias por enfermedades o accidentes; la valoración de la discapacidad y la aplicación de tratamientos y ayudas para corregirla o compensarla; y la colaboración con el entorno social para facilitar su integración sociolaboral en las mejores condiciones posibles (Mirallas, 2004).
Basso, Capitani y Vignolo (1979), así como Taylor y Levita (1979), demostraron que los primeros tres meses a partir del inicio de la afasia son de marcada mejoría para todos los pacientes, independientemente del tipo clínico de afasia.
Preguntas frecuentes
¿La afasia es lo mismo que la demencia?
No. La afasia afecta el lenguaje; la demencia implica un deterioro cognitivo más amplio.
¿Se puede recuperar totalmente?
Depende del tipo de afasia que presente el paciente, la causa y la rapidez del tratamiento. Muchas personas mejoran significativamente.
¿Puede una persona con afasia seguir trabajando?
Sí, con adaptaciones o con un equipo de asistencia tecnológica (comunicador). Cada caso es diferente.
Vivir con el trastorno de afasia representa un reto, pero no una barrera definitiva. Muchas personas recuperan habilidades con el tiempo, siempre con apoyo profesional y familiar.














